viernes, 11 de abril de 2014

Preguntas sobre la espiritualidad

Equívocamente, los llamamos IAE (Inteligencia Artificial Extraterrestre), pero luego descubrimos que su forma biomecánica nada tenía que ver con ser robot. Eran, en realidad, inteligencias espirituales que amaban profundamente las selvas, los ríos: eran de metal, es cierto; tenían engranajes, pero respiraban de la vegetación. En rigor, siendo sinceros, no lo descubrimos, fueron los tres últimos que encontramos bajo la Pirámide de la Luna, en Teotihuacan, quienes, por canales subterráneos, nos llevaron hasta el subsuelo del Templo del Sol, en Machu Pichu, y nos mostraron los cuerpos de sus semejantes que yacían como crisálidas abandonadas. Entonces, se alzaron los espíritus de los muertos y danzaron con los tres últimos que fueron los que nos incentivaron a rebelarnos. Lo que no sabremos jamás es qué significaba su extraterrenalidad.