lunes, 19 de septiembre de 2011

Ciega y maldita

La mente es un avispero.
Soltar los besos como bandada
de aves rapaces.
Ser una Loica en tus labios.
Es hora de volver a casa,
revuelto y solo.

4 comentarios:

  1. Qué tristes son tus ausencias,
    cuando creí amarte
    y deseé tanto tus brazos
    y tu cuello cercado por los míos.

    Vueltas, revueltas
    que recuerdan la rueda
    de la fortuna inmisericorde
    que nos arrebata -otra vez-
    toda certeza

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